jueves, 1 de abril de 2010

alopecia



No tengo ni un pelo de tonto.
No tengo ni un pelo de tonto.
Me lo repito, un día tras otro.
No tengo ni un pelo de tonto.

Susurro esa frase.
Me miro al espejo.
Nunca de frente.
Siempre de reojo.

No tengo ni un pelo de tonto.

Observo ese brillo que hace reír a los niños.
Destello de un cráneo que oculta un destino.
Reflejo de todos los años perdidos.
Deslumbrante fulgor asesino.

Es cierto.
Lo noto.
Un día tras otro.
No tengo ni un pelo de tonto.

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